En los primeros días de septiembre vence el plazo para definir si se realizará la temporada de béisbol en Venezuela, por lo que el presidente de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional (LVBP), Giuseppe Palmisano reiteró que es poco probable que se realice, por cuanto son numerosos los problemas que se deben resolver. 



Enumeró como los problemas más graves, el aumento de la pandemia por el coronavirus y la apertura de los vuelos internacionales que permitan la traída de los peloteros, tanto criollos como importados.

Además agregó que se mantiene el veto contra los equipos Navegantes del Magallanes y Tigres de Aragua por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del gobierno de Estados Unidos (OFAC) y este aspecto lo considera muy delicado, pues de mantenerse esas restricciones, no habría paridad con el resto de equipos que militan en la LVBP.

Explicó que, lamentablemente, debido a la pandemia y la carencia de vuelos internacionales no lograron viajar a Washington donde buscarían una solución a ese problema, por lo que el conflicto se mantiene.

Palmisano destacó que en caso de darse la voz de play ball, el campeonato se debería desarrollar en Barquisimeto y Caracas, para evitar desplazamientos entre ciudades y sin público en ambos recintos.

Asimismo, reitero que el Gobierno nacional debería dejar de lado su participación accionaria en ambas escuadras para que la OFAC comprenda la situación y quite el veto.

Para adelantar las soluciones en primer lugar se deben implementar los protocolos de bioseguridad en los estadios y que estos sean aprobados por Major League Baseball (MLB) y por la Confederación de Béisbol del Caribe a la que están afiliados.



Fuente: eluniversal.com