¡Na'Guará!

La bendición de la Divina Pastora en la cocina "guara" del chef Carlos Soto

Luego de haber estado en coma por dos ocasiones, el chef internacional, Carlos Soto, explica por qué se estableció en el estado Lara y por qué se enamoró de la gastronomía guara.

Carlos Soto es un chef internacional que ha recorrido el mundo con sus sabores, pero su destino siempre estuvo marcado por una tierra: Lara. Allí, en el estado crepuscular de Venezuela, encontró su inspiración y su misión: rescatar y difundir la gastronomía.

Su historia es singular y sorprendente. Dos veces estuvo al borde de la muerte y dos veces recibió el llamado de la Divina Pastora, la patrona de los larenses, para que fuera a su tierra y se dedicara a lo que mejor sabía hacer: cocinar.

La primera vez fue en 1978, cuando era militar y cayó en una emboscada. Estuvo en coma durante 21 días y en ese lapso tuvo una visión: una señora con un sombrero y un cayado le decía “Hijo despierta, ve a mi tierra, allá harás lo que mejor sabes hacer”.

La segunda vez fue en 1985, cuando sufrió un accidente y volvió a quedar en coma por tres días. Entonces se le apareció de nuevo la dama, esta vez con un niño en los brazos, y le dijo: “Te voy a devolver, ve a mi tierra”, narró el chef.

Carlos no entendía el mensaje, pero pronto se le revelaría. Se fue a España y antes de salir de Maiquetía recibió un sobre con una estampita de la Divina Pastora. Al llegar al aeropuerto de Barajas, una señora con un sombrero grande le dijo que en el bolsillo tenía algo que le pertenecía.

Era el momento de ir a Lara, donde él había pasado parte de su infancia. Allí se reencontró con su pasión por la cocina, que había desarrollado desde niño.

En Barquisimeto se dedicó a explorar y aprender la gastronomía local, tan diversa como sus paisajes. Probó el talkarí de chivo, el pabellón criollo, el pepito, la arepa pela´, el conejo cubiteño y muchos otros platos típicos. Se dio cuenta de que cada uno tenía una historia y una identidad que lo conectaba con la cultura larense.

También se dio cuenta de que podía mejorar y transformar esos platos con su toque personal y su experiencia internacional. Así empezó a crear recetas originales y deliciosas que le valieron el reconocimiento, el aplauso y la crítica del público.

Pero Soto no se conformó con ser un chef exitoso. También quiso ser un maestro y un promotor de la gastronomía guará. Se propuso graduar a mil quinientos chefs en Lara y ya lleva más de seis mil catorce. También ha participado en eventos y programas para difundir los sabores de su tierra por todo el mundo.

Carlos Soto es un chef guiado por la Divina Pastora, que le mostró el camino hacia su vocación y su felicidad. Él le ha respondido con gratitud y devoción, honrando su tierra con su arte culinario.

Texto: Andy Barrios 

Fotos: @ChefCarlosSoto

Con información de Noticias Barquisimeto







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