Un hecho realmente criminal ocurre en Carora cuando familiares de pacientes son quienes tienen que comprar a precio de 3 y hasta 4 dólares la gasolina para que una ambulancia pueda trasladar a un paciente hasta el Hospital Central Universitario Dr. Antonio María Pineda de Barquisimeto, desde el Hospital General Dr. Pastor Oropeza de Carora, indicó el ciudadano Eudys Álvarez.

Hospital General de Carora

Esta situación ocurre mientras las autoridades regionales aseguran a través del parte diario emitido por medios radiales que a causa del Covid-19 el sector salud es prioridad para el equipamiento de gasolina, pero el caso de una mujer en estado de gravedad que no encontró una ambulancia con gasolina para el traslado a Barquisimeto deja al descubierto otra realidad que atenta contra la vida de los larenses, manifestó.

Vásquez dijo que se trata de su vecina, la señora Marién Mendoza, de 32 años de edad, domiciliada en el sector 2 de Roble Viejo de Carora, quien ingresó al hospital de Carora la noche del jueves presentando preeclampsia y un embarazo de  morocho de cinco meses de gestación.

Acotó que ella fue ingresada a las 9:00 de la noche al hospital en un carro particular de un vecino y desde ese momento los familiares se mantuvieron luchando para ubicar una ambulancia para el traslado a la capital larense, pero en ninguna parte les dieron el apoyo por falta de gasolina.

En el hospital les repetían que no había ambulancia y los mandaron a que solucionaran por sus propios medios. Además les indicaron que encontraran a un médico especialista el cual tuvieron que buscar fuera del hospital y llevarlo de regreso hasta su casa, señaló.

Sostuvo que en el hospital de Carora no atienden ese tipo de casos que solo estabilizan y refieren a Barquisimeto.

Finalmente se vieron en la imperiosa necesidad de comprar en dólares treinta litros de gasolina para equipar una ambulancia que llegó al hospital de una parroquia foránea, a la que también se le tiene que garantizar la gasolina para el regreso, a Carora de Barquisimeto lamentó.

En medio de esta angustia, familiares de la paciente se quedaron rezándole a Dios para que ella se salve junto a las dos vidas que lleva en su vientre, y pueda regresar a casa donde se quedaron esperándola.
 


Hospital abandonado
Por otra parte reclamó que las áreas externas de la emergencia del primer centro de salud de Carora no tengan ni un bombillo, y que los pacientes sean subidos por las escaleras porque los ascensores están dañados desde hace varios años.



Por: Richard Alexander Lameda